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Ceremony of connection to the Marist charism

20/06/2017: Spain

The province of Iberia held a ceremony of bonding of a new group of laity to the Marist charism in the Champagnat School of Guadalajara, Spain, on June 10.

During the event, Carlos y María, Raúl y Silvia, Jesús y María, Marta y Pepe Nacho, Ángel, Carmina, Jorge, Carlos and Romualdo publicly declared their commitment to Marist life.

A celebration, which was taken care of in great detail, revealed their careers in the Marist family as teachers, youth group leaders, team members of the provincial structure...

It was a day of encounter, gratitude and hope, a great day shared with people in love with Marcellin and his dream, ready to live it awake, bonded to the Marist charism.

The photos of this moment can be found in the Facebook Photo Album of the Iberia Province.

Below, in Spanish, they explain what it is and how they have lived this bonding to the Marist charism in the Province:

 Marta: La vinculación ha supuesto un seguir caminando juntos hermanos y laicos, cada uno con su misión en la vida pero juntos en la misión del padre Champagnat. ¡¡Caminemos juntos, soñemos juntos, compartamos la vida juntos!!

Jesús: Me llenó de alegría estar rodeado de tanta gente que me ha acompañado en mi caminar como marista, muchos que a su vez me han transmitido los valores y el mensaje de Champagnat, Jesús y María. Fue un acto en el que quedó demostrado que el sueño de Champagnat sigue vivo y en el que hermanos y laicos somos importantes para llevarlo a cabo.

Ángel: La celebración de la vinculación ha sido un momento importante y emotivo. Lo viví como una celebración en familia, desde la alegría de sentirme arropado por la gente que más quiero y por tantas personas que hacen realidad esa gran Familia Marista de la que hablamos muchas veces.  En las horas previas a la celebración, pude hacer memoria de esos momentos vitales que me habían llevado a solicitar al Consejo Provincial ser vinculado al carisma. En ese ejercicio de memoria, me quedo con la experiencia de haber crecido en grupo, en comunidad, de tener momentos de reflexión y discernimiento... de sentirme feliz y esperanzado por el paso que iba a dar y el compromiso que significaba, por poder vivir el sueño de Marcelino en primera persona.

Raúl: La celebración de la vinculación al carisma marista ha supuesto para mí la confirmación de lo que ya venía sintiendo desde hacía muchos años: me siento laico marista. La celebración del pasado 10 de junio fue muy emotiva y familiar.
Pero sé que esto no ha sido una meta, sino un punto de inflexión en el camino. El camino de seguir a Jesús al estilo de María. El hacer público mi reconocimiento como laico marista me empuja a seguir cuidando este don que se me ha dado, que no es otro que el de la vocación marista. 

Silvia: La vinculación que realizamos el pasado 10 de junio gran parte de la Comunidad Fourvière no fue un acto aislado. Ha sido el resultado de un camino de discernimiento. Un camino vivido en comunidad, compartiendo vida y fe. Un caminar en el que personalmente vivo y siento el carisma marista desde hace muchos años. Pero el pasado sábado fue un día muy emotivo, por reconocerme y saberme reconocida en el carisma marista.  Estuvimos muy acompañados y arropados por aquellas personas que de una manera u otra han formado parte en nuestro caminar. Para mí la vinculación supone seguir trabajando mi vocación desde la misión y seguir educando a los jóvenes, en especial a los más necesitados.

Carlos: La celebración de vinculación al carisma ha sido un momento de comunidad, fue especialmente bonito el sentirnos arropados por la gran familia marista. Personalmente la vinculación ha supuesto para mí un tomar más conscientemente la vida en mis manos, un reafirmar que quiero vivir siguiendo a Jesús con lo que esto implica en las opciones de cada día. Volver a caer en la cuenta de que las actitudes de María son el camino seguro para una vida esperanzada y con sentido, a pesar de mi fragilidad. El proceso de preparación ha sido un tiempo de llenar la cabeza y el corazón de lo que de verdad importa, ayudándome a vivir según lo que brota de dentro y no dejándome llevar por lo que me aleja del Bien. Especialmente toda esta preparación y celebración ha sido un tiempo de reconocimiento agradecido a todas las personas que han formado parte de mi vida marista y que me han permitido crecer a ejemplo suyo.

Romualdo: Para mí, la vinculación al instituto marista, significa dotar de cierta “oficialidad” ante la sociedad lo ya venía sintiendo en mi interior desde hace años; significa un reconocimiento público que me identifica ante el mundo como un Marista de Champagnat: como un cristiano que vive un estilo de Iglesia MARIANA heredado de Champagnat.
Siento que vinculándome al instituto, de alguna manera, devuelvo al instituto marista una pequeña parte de lo mucho que yo he recibo de él, a través de los hermanos.
Para mí, una amplia base de laicos vinculados hacen un instituto marista mucho más fuerte, con mayor vitalidad, y que con mi vinculación aporto un grano más al granero del instituto (un grano no hace granero, pero ayuda al compañero…) 

Carlos: Siento que para mí, el vincularme, no ha sido una meta, sino un punto de partida, un nuevo comienzo. Ha supuesto una proclamación pública de mi ser marista, de mi vivir cristiano al estilo de Marcelino Champagnat, al estilo de María. Ha hecho patente un reencuentro: conmigo mismo, con el carisma Marista, con los Hermanos y Laicos que con su presencia y con sus abrazos sinceros me acogían en el seno de esta gran Familia.
Hoy puedo decir que me siento reconciliado con mi pasado, porque me dedico a lo que siempre quise: educar a niños y jóvenes en la Buena Noticia de Jesús desde mi ser laico; sosegado en mi presente, porque esta apuesta es personal, pero compartida y avalada por mi familia; esperanzado en mi futuro, aunque incierto, estoy convencido que será día tras día Marista.

Carmina: El día 10 de Junio, fue un día especial para mí. En presencia de hermanos maristas, que vinieron de diferentes lugares, de mis hijos, amigos... junto con otros 12 laicos, pedía al Hermano Provincial, ser reconocida como laica marista.
Fue un día lleno de emociones que daba así respuesta a un proceso vivido a lo largo de muchos años. Llegue al colegio hace 32 años como madre de dos alumnos, y siempre muy implicada en la vida colegial, fui viviendo y llenándome del carisma marista, hasta el punto, que desde hace años me sentía laica marista y decía serlo.
Ahora además de sentirme, puedo decir con orgullo que me han aceptado en la familia que ya sentía mía. Hay un lazo de pertenencia que se ha hecho público, comprometiéndome a cuidar vivir mi fe, a compartirla en mi comunidad con otros hermanos y laicos.
Muchísimas gracias por la acogida y por acompañarme en un día inolvidable.

María: Son tres palabras las que me surgen al intentar expresar lo que ha supuesto esta celebración para mí: alegría, agradecimiento y compromiso.
Alegría, porque fue un momento lleno de gozo y emoción, que pudimos compartir con las personas que queremos y que nos han acompañado y nos siguen acompañando en nuestro caminar.
Agradecimiento, a las personas que lo han hecho posible, al trabajo y entrega de tantos que nos han precedido y que nos han transmitido el don de Dios en la familia marista.
Y compromiso, hacer público algo a lo que poco a poco he ido diciendo que sí a lo largo de mi vida, me hace sentir más profundamente que Dios me sigue llamando a vivir en fidelidad.

 

FÓRMULA PARA LA VINCULACIÓN AL CARISMA MARISTA

En presencia de nuestro Padre Dios, nuestra Buena Madre y Marcelino Champagnat.

Después de un proceso de discernimiento de mi vocación cristiana vivida en el carisma marista de Champagnat, Yo, … deseo y es mi voluntad ser reconocido como laico/laica marista en nuestra provincia Ibérica.

Pido al hermano superior provincial ser acogido en esta familia y me comprometo a cuidar y vivir mi fe, a compartirla en mi comunidad y con otros hermanos y laicos maristas y a dar a conocer a Jesucristo y hacerlo amar, construyendo, con ayuda del Espíritu, una Iglesia profética y mariana.

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